El Presidente del PRD en Sinaloa, Audómar Ahumada Quintero, declaró que el fin de semana pasado La Secretaría de Energía (Sener) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Acuerdo por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, del Centro Nacional de Control de Energía. En dicho acuerdo Rocío Nahle, titular de la Sener, oficializó el freno a inversiones en energías limpias. No justificó la decisión exhibiendo los contratos que han calificado como desfavorables, ni mencionó cómo es que México pierde con las energías limpias, simplemente dio un manotazo en la mesa, apelando a su credibilidad; que se desvanece como la espuma.

Rocío Nahle y el Gobierno de México van contra corriente en la dependencia de combustibles fósiles, coincidimos que se debe cuidar el patrimonio petrolero nacional, pero no sobre el cuidado del medio ambiente. En el sentido económico, también la Sener envía un mensaje contradictorio al Mundo que “deja a México como el villano que puede hacer que los inversionistas y los empresarios quiebren con facilidad”.

Y, por si lo anterior no fuera suficiente desastre, la secretaria de energía emitió un decreto y acuerdo que violan flagrantemente la legislación vigente, y los tratados internacionales relativos a las energías limpias.

Otro asalto al Estado de Derecho lo propone el presidente nacional de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar que, en misiva oficial de su Partido propuso que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) “mida concentración de la riqueza y revise información fiscal” de los ciudadanos. No hablamos de un militante de Morena, se trata de su presidente nacional; del Partido que tiene mayoría calificada en la Cámara Baja, y mayoría absoluta en la Cámara de Senadores.

Ramírez Cuéllar fue más allá en la violación de las garantías individuales, propuso que el Inegi entre a los hogares, «sin ningún impedimento legal, a revisar el patrimonio inmobiliario y financiero de todas las personas». Afortunadamente hay un rechazo casi absoluto, el presidente de Morena se ha quedado solo, ahora ya se desdice, queriendo matizar; hasta el presidente lo abandonó, y sus colegas de partido lo han criticado.

En la lectura política en el PRD somos reflexivos: Vemos la propuesta de Ramírez Cuéllar no como un desacierto falto de experiencia, sino como un instrumento provocador y desestabilizador contra las pocas instituciones públicas que aun funcionan correctamente. El Inegi ha hecho bien su trabajo de medir el retroceso de la 4T, ha emitido con veracidad la caída de la economía y, debe seguir siendo confiable. Para fiscalizar, de acuerdo a lo que marca la Ley, ya existe el SAT.

Finalmente, no debemos olvidar que México sigue inmerso en la Fase III de la pandemia, ¿por qué Nahle y Ramírez Cuéllar son tan desatinados en estos momentos?… De nada sirve para la recuperación económica alejar las inversiones y apostar sólo por energías obtenidas con el uso de combustibles fósiles, sin atender el cuidado de los ecosistemas; pero sí es un gran retroceso… Por otro lado, la violación a los derechos de privacidad y a las garantías individuales, como lo propuso el presidente de Morena, nos deja ver qué hay en las mentes de quienes hoy ostentan el poder.