Para quienes estamos interesados en lo que sucede en la política, los políticos y los partidos de Sinaloa, no es una sorpresa lo que está sucediendo en el Partido Sinaloense, hablando de la salida de Diputados y Alcaldesas. Ya lo habíamos advertido y solo había que esperar en dónde saltaría la liebre.

Desde la campaña del 2021, al entrevistar a los diversos actores, se indicaba quiénes se identificaban pasistas y aquellos que se sabían “prestados” para competir en la candidatura común, aceptando el emblema del PAS a sabiendas de que era necesario para lograr el objetivo, que finalmente fue alcanzado.

En la mayoría de los casos se trata de la crónica de una renuncia anunciada. Los números han cuadrado perfectamente con lo pronosticado hace 5 meses. Lo que ha calado más es la separación de la Alcaldesa de Cosalá, Carla Corrales. Sobre esto opinaré más adelante.

Regresando al Congreso del Estado de Sinaloa, la bancada pasista se convierte ahora en la segunda minoría, con cinco diputados, de los cuales ya no se esperan renuncias. Cuando menos no considero posible que la Maestra Virgen, Gene Bojórquez, Elizabeth Chía, Chayito Osuna o Viridiana Camacho traicionen el proyecto del PAS.

Esto cinco que menciono han sido parte del PAS desde el principio. Chayito Osuna y su esposo tienen trayectoria como activistas, parte del Comité Municipal de Mazatlán, responsables de programas de acción social, entre otras actividades.

La Maestra Virgen ya está en su segundo periodo como Diputada representando al Partido Sinaloense, lo mismo Gene Bojórquez. Ambos muy identificados con el pasismo y cercanos al Maestro Cuén.

La Dra. Viridiana Camacho no es recién llegada ni desconocida en el PAS. Se ha desempeñado como presidenta del Comité Directivo Municipal en Elota y ha encabezado la lista de candidatos a regidores de representación proporcional en el mismo ayuntamiento, también por el PAS; teniendo la oportunidad de presidir las Comisiones de Gobernación, de Salubridad y Asistencia, Trabajo y Previsión Social y Juventud y Deporte, como regidora pasista en la administración municipal elotense.

A Elizabeth Chía la hemos visto desde el año 2014 como Secretaria de Comunicación Social del Comité Directivo Municipal en Ahome, muy activa en la campaña del año 2016 y como promotora del programa médico en línea, particularmente en los diferentes ejidos que conforman el municipio de Ahome. Así que está muy identificada con el partido que la llevó a la diputación local.

De los que se fueron, ninguno ha dicho claramente la razón de su renuncia. Se han concretado a decir que todo está bien, que están agradecidos con el PAS pero que siempre han sentido mayor identificación con MORENA. Las verdaderas razones solo las saben ellos y sus más cercanos.

La Diputada Verónica Avilés parecía muy decidida a quedarse en el Partido Sinaloense, incluso como cabeza del mismo en Badiraguato. Será que la presión se ejerció de manera muy intensa, dicho por el Diputado Gene Bojórquez, desde el tercer piso de palacio de Gobierno, particularmente desde la Secretaría General.

Le repito que la separación menos esperada, cuando menos para mí, es la de la Presidenta Municipal de Cosalá. Recordemos que este es su segundo mandato, no consecutivo, presidiendo el ayuntamiento cosalteco, en ambas ocasiones por el PAS, además de la relación de parentela con el actual Presidente del Comité Directivo Estatal.

Las discordancias parecen darse en la conformación de los diversos Comités Municipales, en las que se ha tomado la rienda desde la dirigencia estatal, ya no desde los liderazgos locales. Pero, le repito, apenas ellos y sus más cercanos.

Mientras tanto, el PAS está retomando el rumbo, con nuevos liderazgos realmente identificados como militantes de trayectoria pasista. Aquellos que han estado desde el principio y que se han ganado una oportunidad de ser los candidatos, representantes, responsables de las distintas instancias y personajes clave del futuro cercano del Partido Sinaloense. Eso creo yo.