Desde que se supo que el Dr. Rubén Rocha Moya sería, a partir de este 1 de noviembre, el nuevo Gobernador de Sinaloa, iniciaron las especulaciones de quiénes lo acompañarán en esa encomienda. Hasta el día de hoy se completó la lista de nombramientos para ocupar el total de las secretarías y también, el propio Rocha Moya, dio a conocer los nombres de los elegidos para algunos otros espacios clave.
Queda claro que hay nombres de los que no se duda harán un buen papel, cumplen con el perfil y han demostrado conocimiento en el área para la que han sido postulados.
Uno de los que “pasa sin ver” es el MC Héctor Melesio Cuén Ojeda ¿Qué pero se le puede poner como Secretario de Salud?
Una muestra clara es que ha sido, durante toda la pandemia, uno de los más severos críticos del manejo de la misma y ha demostrado que conoce el ser y el hacer de lo que el responsable de los servicios de salud debe estar empapado. En ese caso solo hay que esperar a ver los resultados.
Lo que me preocupa con Cuén Ojeda en Salud no es su propia persona, lo que me deja inconforme es si le dejarán trabajar y demostrar el nivel de acción al que está acostumbrado. Si Rocha Moya no le deja las manos libres, incluyendo la batuta de quiénes ocuparán el total de los espacios de decisión en la Secretaría de Salud, no podemos esperar que se haga lo mejor posible. Con las manos atadas y las acciones restringidas, lo único que el nuevo gobierno estatal estará demostrando es una corta visión de lo que es necesario, urgente, hacer en el Sector Salud de Sinaloa.
Graciela Domínguez Nava ocupará la Secretaría de Educación Pública, no es algo que sorprenda. Se trata de una mujer inteligente, preparada, de buen trato, una dama en toda la extensión de la palabra. Sin embargo, me gustaría más haberla visto en la Secretaría de Bienestar, a la que llegará Ruth Díaz Gurría.
A Graciela Domínguez la vimos, durante 3 años en el Congreso Local, interesada y ocupada por buscar solución a problemas añejos que afectan a sectores vulnerables de la sociedad, lucha que inició hace varios años y que no ha dejado atrás.
Cuando hablamos de Adriana Ochoa del Toro, próxima Coordinadora de Comunicación Social, es imposible no reconocer su calidad y estatura en el manejo de los medios de comunicación. Es una de las mejores y más capaces en la conducción de este sector en el que “hasta el más chimuelo masca piedras”.
Adriana Ochoa se ganó el puesto no solo al apostarle al proyecto del Profe Rocha, también lo hizo con su trayectoria y experiencia indiscutible.
En cuanto al nombramiento de la todavía Diputada Flor Emilia Guerra Mena, necesito que alguien me explique.
En la presentación que hizo el Gobernador Electo no se acordó del nombre correcto y la llamó Flora, tal vez la Secretaría de Pesca era para Miranda Leal y terminó en Guerra Mena. Eso sí, una mujer segura de sí misma y con la voz completa, como es Flor Emilia, corrigió al Profe y le aclaró que su nombre es Flor, no Flora.
Sigo sin entender cuáles son los argumentos para nombrarla como responsable de la pesca y la acuacultura, lo de que es de Topolobampo y vive en Mazatlán, no es suficiente.
Otro caso que ya generó un sin número de “memes” y la indignación y desconcierto de muchos, es el de la llegada de Julio Cascajares a la Dirección del Instituto Sinaloense del Deporte y la Cultura Física (ISDE). Incluso algunos colegas opinan que es solo un distractor o incluso una broma del Profe Rocha.
El señor Cascajares es el Chango 0-Te.
A Julio lo conozco hace muchos años. Es un adulto joven, emprendedor, responsable en su trabajo y compromisos, con visión y creatividad. Ha sido exitoso en todo lo que ha intentado, desde la carrera como luchador, hasta su participación como entrevistador en las redes sociales.
Lo que está incomodando a muchos es que, hasta el momento, solo lo conocemos en el papel de alguno de sus personajes, todos ellos groseros, vulgares, rudos, pelafustanes que parecen incapaces de tener un momento de prudencia o de cordura. Sin embargo, solo son personajes.
Desconozco si tiene o no la preparación para dirigir el deporte del Estado, eso se verá. Lo que sí me consta es que es un deportista disciplinado y que ha vivido lo que tiene que pasar un atleta amateur y profesional.
Julio Cascajares es uno de los mejores luchadores sinaloenses, en mi humilde opinión de aficionado, el mejor, se lo he dicho y siempre termina con su clásica burla. También es la mascota más querida del beisbol y el basquetbol profesional.
Ahora tendrá que demostrar si tiene las cualidades para hacer brillar el deporte sinaloense, administrar correctamente los recursos y generar una imagen de confianza ante los deportistas, entrenadores, promotores y dirigentes del deporte federado.
Afortunadamente esta es un área en la que la medida está dada y es muy clara. Los ciclos olímpicos tienen sus tiempos y la línea se marcó en el año 2019 en el que Sinaloa logró la posición número 10 en los juegos nacionales y con los deportistas paralímpicos el puesto número 5. En menos de 1 año sabremos si el señor Cascajares da el ancho o se va a seguir haciendo monadas. Eso creo yo.











