AL MAS PURO estilo de Benjamín Gil, al depositar toda confianza en su equipo titular, arriesgo todo en la Serie del Caribe de Mazatlán y por cuarta ocasión, se queda en el camino. Sabemos que cuando se pierde, aparecen todo tipo de críticas, a la hora de mover piezas el manager. Esta vez, no fue la excepción, especialmente, porque las expectativas eran mayores, al ilusionarse con la corona en nuestro propio país.

LAS COSAS, resultaron diferentes. El camino fue difícil, se sufrió al borde del infarto para avanzar a semifinal. No se olvida, que, en el último duelo para calificar, Venezuela, mantenía ventaja de 3-0 en la octava entrada. Cuando parecía causa perdida, se fabricó rally de tres para empatar el juego y en la décima, apareció el hit de oro de Juan Carlos Gamboa para enviar a casa a la vino-tinto.

PARA LA SEMIFINAL, con Manny Barreda en la loma por segunda ocasión-fue el ganador del choque inaugural ante Colombia-, pintaba bien el panorama. México, llegaba con par de triunfos en fila ante Panamá y Venezuela. Sin embargo, los Boricuas repitieron el truco y de la mano de Luis Medina en la loma y el astro Yadier Molina en la receptoría, apagaron la artillería tricolor. Es cierto, México tomo ventaja en la apertura de la cuarta, al combinarse sencillo de Peña, enorme estafa a la intermedia a Molina, para dejar la mesa a Joey Meneses y conectar oportuno para el 1-0. La amenaza de ampliar el ataque, ahí quedo de nuevo.

APENAS SE saboreaba la ventaja y se pensaba en el triunfo, Barreda, tuvo un solo parpadeo, que costó la voltereta, el triunfo y la eliminación, al recibir jonrón con uno en base de Rey Fuentes. Fue todo lo que hizo Puerto Ricio, pero suficiente, Su pitcheo, estuvo intocable. En la quinta, México dejo corredor en tercera con un out y el batazo impulsador, se mantuvo ausente.

BENJAMIN, el resto del partido, se el jugo con su gente, con los que le dieron el bicampeonato. Mantuvo sin cambio alguno a sus peloteros, murió con ellos, protegió a su gente, como lo ha hecho desde que llegó a este equipo. Y si surgen críticas, no hay que olvidar que, con estas corazonadas, estrategias y participar forma de ver el beisbol, así ha ganado cuatro cetros en cinco años. Sus movimientos, en ocasiones, parecen descabellados, pero todo lo ha funcionado, menos en series del caribe.

Y NADIE lo va a cambiar, de ello, estén plenamente seguros.

QUE SI CHAVEZ, Navarro, Elizalde, Meneses, Peña, Wilson, no explotaron, es que enfrente tuvieron equipos de grandes ligas, como Dominicana y Puerto Rico. México, solo tenía, a Isaac Paredes, y lamentable el bat caliente que vimos en la final ante Hermosillo, se apagó. Castillo, bajo nivel en la parte final, Mendoza no levanto en los pocos turnos y Harper tuvo destello con el hit ante Venezuela.También debemos agigantar el trabajo del pitcheo, que lucio en grande, todo funciono. No siempre salen las cosas como se planean, tampoco hay peloteros que siempre batean. Así es el beisbol. Cada manager tiene su forma de dirigir, se respeta y los que cuestionan decisiones a toro pasado, pues no fallan. Esto va a pasar siempre, pero debemos aprender a escuchar a todos.

CON TODO y que Puerto Rico tienen una liga con cuatro equipos, que Panamá cancelo temporada, el nivel de pelota que presenciamos, fue de alto nivel. Solo resta, seguir esperando que llegue la tercer corona guinda en el Caribe y la décima para México. El tema ofrece más, en otra ocasión lo ampliamos.