Me gustaría saber si el lunes 28 de diciembre, a la hora que nadie se lo espere, aparecerá Mario Delgado, Presidente Nacional de MORENA, diciendo «inocente palomita que te dejaste engañar» y declare que, de nuevo, se cambia el día en que darán a conocer al candidato a Gobernador de Sinaloa por el Partido-Movimiento de Regeneración Nacional.

Claro que podría ser peor y actuar como el ahora ilustre presentador de Miss Universo, Steve Harvey, y darnos un nombre para después corregir y decir que siempre no, aunque así se ha sentido lo que han hecho en las últimas semanas. El ambiente se ha enrarecido, han provocado malos pensamientos y si su intención era no regarla, hicieron lo contrario.

El argumento de la encuesta era aceptable, no convincente. Convincente hubiera sido una consulta abierta a todos los militantes y simpatizantes de MORENA, junto con la presentación transparente de los resultados. En ese caso no hubiera nada que alegar, ni negativo que sospechar.

Dejaron pasar el tiempo en el que se tenían que registrar las coaliciones, y por ende, los posibles aliados ya no lo son. Los argumentos que se han vertido para no declarar quién es el candidato no convencen a nadie que ve más allá de su nariz.

Si el candidato fuera el Dr. Rubén Rocha Moya ¿Por qué no lo dirían desde el primer momento? ¿Temen quedarse sin candidato a media campaña a causa de las denuncias? ¿Tratan de evitar la desbandada de morenistas? Porque no son pocos los que están en desacuerdo con esa candidatura y no habrá gente de otros partidos que se muevan hacia MORENA para apoyarlo. ¿Se dieron cuenta de que no hay una estructura partidista que lo respalde en Sinaloa? ¿Qué pasa pues? Si es que Rocha Moya es el candidato no anunciado.

Si en verdad ya decidieron que sea mujer, que no se las compro ¿Qué los detiene para definir entre las cuatro que se registraron?

Si los argumentos de las denuncias o descalificación de las que le comentaba en la columna del 7 de diciembre, no son los factores que determinaron a los cuatro que deberían haber sido llevados a la encuesta, entonces el escenario es más sospechoso y de peor mal gusto.

Considerando lo anterior, la cuenta se reduce a cuatro precandidatos que podrían haber sido nombrados desde hace varios días. Rubén Rocha Moya, del que ya le comentaba, Raúl Inzunza Dagnino, Luis Guillermo Benítez Torres y Gerardo Vargas Landeros.

Se antoja para un encierro de berrinches. Le doy mis argumentos.

Le repito, si es Rocha, lo que están haciendo es dejarle un ambiente de dedazo malsano que lo único que hace es daño. Me hacen pensar que le encuentran tantos peros que no se deciden a lanzarlo. Que las malas son tantas que las buenas no alcanzan para inclinar la balanza. No estoy declarando que así sea, eso me hacen pensar.

Si el candidato es el Químico Benítez o Raúl Inzunza, ambos con antecedentes de apoyar a AMLO y ser parte de sus huestes, poco les están ayudando al reducirles el tiempo para prepararse para la campaña, que en Sinaloa no será nada fácil para este partido disminuido por el mal actuar de sus funcionarios electos en el 2018, además de estos espectáculos al estilo del PRI de los 70´s.

Si el candidato es Gerardo Vargas, lo que parece suceder es que Rocha y sus seguidores están emberrinchados pues saben lo que significa para ellos y para quienes se sostienen de la delgada cuerda de poder pasajero que actualmente ostentan.

Definitivamente creo que si el candidato designado por MORENA no fuera Gerardo Vargas, esto ya se hubiera resuelto. Lo que no entiendo es a qué le temen o por qué se detienen.

Si no lo han soltado, repito, es por el berrinche de unos cuantos.

Y si Vargas Landeros es la decisión es porque saben que es el único que les puede garantizar el triunfo.

Para MORENA, si quiere ganar la gubernatura, retener la mayoría en el Congreso y conservar los Ayuntamientos, o incluso aumentarlos, solo hay dos caminos: el PAS y Gerardo Vargas.

Si no estuvieran metidos en el circo en el que están, hubieran aprovechado para asegurar la coalición con el PAS, que ofrece una solidez que ningún otro partido tiene en Sinaloa. Y si la unión fuera PAS-GVL-MORENA, no veo quién les pudiera ganar la elección.

Contarían con doble estructura, la del PAS y la Vargas Landeros. Doble de todo, más lo que MORENA pudiera aportar que es lo poco de buena imagen que les queda, más el empuje que les pudiera dar Andrés Manuel.

Claro que sea quien sea el candidato, habrá inconformes y quienes no voten a su favor pero, Gerardo Vargas contará con los votos de quienes realmente confíen en MORENA y su dirigencia; le aseguro que a una buena cantidad de simpatizantes y militantes de otros partidos los veríamos muy activos en su campaña, además de que no los agarraría desprevenido un proceso que, como él mismo lo ha declarado, se ha estado preparando desde hace buen tiempo.

Le repito que este es un asunto que deben definir los morenistas, lo difícil de aceptar es que los que dicen «no ser iguales», caminan como patos, hacen como patos y parecen no ser iguales sino peores. Eso creo yo.