La Diputada Presidenta de la Comisión de la Juventud y el Deporte en el Congreso del Estado de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, declaró que la apertura de los estadios deportivos en Sinaloa responde a una lógica de mercado, y no a una lógica de políticas públicas que ponen en el centro el bienestar de la sociedad.
“Circulaban en los medios de comunicación videos que dan muestra de cómo dos aficionados en Culiacán violaban los protocolos de sanidad al jugar con cerveza, no respetar la sana distancia y no portar cubre bocas, al igual que decenas de personas que solo simulaban portarlo dentro del recinto”, consignó la diputada.
En respuesta, la Liga Mexicana del Pacífico, no las autoridades municipales y estatales que permanecieron omisas, decidió tomar medidas negando la entrada por el resto de la temporada a este par de individuos.
“El problema no se resuelve con una sanción individual, pues es un problema colectivo que busca minimizarse para no poner en duda una fatídica decisión que seguramente traerá graves consecuencias para la salud. Pues en Sinaloa, según la plataforma del gobierno estatal para el coronavirus, se registran 3,502 muertes, 1,065 pacientes sospechosos, 93 nuevos casos y 13 defunciones”, observó Yeraldine Bonilla.
“Por un lado, tenemos a un Grupo Parlamentario del PRI en Sinaloa que propone honrar y reconocer la labor del personal de salud ante su titánica labor contra la pandemia del coronavirus en el Muro de Honor del Salón de Sesiones. Y por el otro su gobernador, Quirino Ordaz Coppel, es responsable de la apertura. Eso sí, lo digo con responsabilidad, en complicidad con algunos presidentes municipales que son cómplices u omisos al no oponerse”, expuso la legisladora.
“Por desgracia el gobernador sigue viviendo en el Sinaloa en donde no hay deficiencias en el sector salud, en donde los antros, bares, restaurantes y lugares de entretenimiento están exentos de virus. Su estrategia económica carece de sensibilidad social y de exceso de autoengaño. El gobernador vive en un mundo feliz en donde juega ser deidad. Brinda a los ciudadanos el libre albedrío, advirtiendo, a su estilo y con sutileza, que su concepto de libertad está ligado a la ausencia de responsabilidad social” concluyó la morenista.










