Lamentable que a casi 2 años de haber tomado posesión como integrantes de la LXIII Legislatura del Congreso del Estado de Sinaloa, nuestros Diputados no hayan entendido que de nada nos han servido a los ciudadanos las muestras de ignorancia y “gandallismo” que claramente se presentan en las sesiones y presentación de iniciativas.
Ejemplo de lo anterior es el evidente robo de ideas que ha llegado al colmo, en ocasiones en las que una iniciativa se rechaza una semana y en la siguiente se aprueba casi lo mismo, por no asegurar que no se cambió ninguna coma de lugar, pero presentado por el grupo que se supone mayoritario. Impresionante que aprueben sus iniciativas “tiangueras”, total, los mexicanos somos los número 1 en piratería en América Latina y los número 2 a nivel mundial, dicho por la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Decidieron erigirse como los únicos capaces de tener esa maravillosa idea, pero “bien hecha”, porque la otra propuesta no estaba correctamente dirigida, la redacción no era adecuada o afectaba a funcionarios “inocentes” de toda culpa.
Otra tradición que han instituido es usar la famosa congeladora como salón de copiado. La iniciativa llega, se congela, se copia, se presenta por un «ungido», se descongela la anterior (pasado el tiempo necesario para que se haga un duplicado que simule no serlo), y entran como gemelitas concebidas el mismo momento pero, por pura casualidad.
Y claro que hay que avisarle a todo mundo que “se puso el huevo”, aunque no sea de su gallina.
Por otro lado, esta otra situación aún más inaceptable, si no hay a quien le llame la atención el tema, no lo habían considerado, ni siquiera lo vieron venir o se les pasó, lo más fácil es dejar en el olvido la idea por mejor o más necesaria que sea.
Además, nuestros Legisladores prefieren darle vueltas al asunto, tardarse meses en abordar un tema o modificar 3, 4 o 5 leyes secundarias, que ponerse a trabajar en reformas profundas que signifiquen verdaderas aportaciones legales.
Las 3 situaciones que le planteo: la copia con eliminación del rival, la copia de acompañamiento, y la reforma secundaria; son las huellas que la “Bendita Ignorancia” están dando como característica a esta Legislatura LXIII.
He acostumbrado leer las iniciativas que se presentarán en cada sesión, en cuanto las suben al portal del propio Congreso. He constatado que en la práctica de la “copia de acompañamiento”, extrañamente (no encontré un término que fuera adecuado), aunque sea definitiva e indiscutiblemente inferior y más limitada la propuesta de «quienes dicen que mandan», termina por aprobarse un dictamen en esos términos.
He encontrado iniciativas que plantean reformas a la ley principal a la que atañe, y a las secundarias o complementarias correspondientes, y se prefiere solo cambiar la primera, aunque queden cabos sueltos o enmiendas pendientes, solo porque así lo presenta la bancada de “los 14 y a ver ahora quien se apunta”.
Como que ya estuvo ¿No? Ya se les pasó el tiempo de madurar y se están empezando a pudrir. Si de plano creyeron que el mejor modo de legislar era basándose en ignorar las formas y las buenas costumbres, díganle a quien los guio por ese rumbo que aquí se les dijo que ya basta.
No es manera de ganarse el sueldo, no es forma de desquitar los votos, no es así como se corresponde a la confianza del pueblo, no es lo que esperaban los que nunca salían a votar y en el 2018 acudieron a las urnas. No les digan con este actuar, que su voto no vale nada y ustedes solo querían tener un buen salario por 3 años.
Son pocos, pero sí hay Diputados, en particular Diputadas (como siempre las mujeres ponen la muestra), que se esmeran por demostrar que aún queda respeto y dignidad por el quehacer legislativo; todavía hay asesores que hacen quedar bien a quien los llevó al Congreso. Lo malo es que son pocos y deberían ser 40 principales y cientos de buenos secuaces. Eso creo yo.











