El Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados calificó de inaceptable cualquier intento de minimizar el grave aumento de la violencia contra las mujeres durante la crisis sanitaria del COVID-19. Esas aseveraciones minimizan el incremento documentado por los diversos órdenes de gobierno, incluido el federal, de los dolorosos episodios que viven las mujeres, las niñas y familias mexicanas.

Por tanto, resulta preocupante la falta de sensibilidad y de información de cualquier autoridad frente a las cifras oficiales sobre el aumento de la violencia de género en el confinamiento.

Hace unas semanas, se informó que la violencia intrafamiliar presentaba incrementos entre el 30 y el 100% de llamadas de auxilio en todo el país. De igual forma, se reportó que durante el periodo del 28 de febrero al 13 de abril se habían registrado 367 feminicidios. En este y otros temas, no hay espacio para la especulación, se requieren acciones oportunas y contundentes.

En el PRI exigimos respeto para todas y cada una de las víctimas de la violencia machista en todo el país. La familia mexicana tiene muchas fortalezas; sin embargo, rechazamos que se utilice a “la fraternidad familiar” como una justificación para la omisión o negligencia institucional.

Nuevamente demandamos que ninguna víctima se quede sin atención institucional. Así mismo, en los próximos días estaremos presentando iniciativas para evitar que en situaciones de emergencia las mujeres queden en el desamparo por parte de las instituciones responsables de combatir la violencia de género.

Antes del estallido de la emergencia de salud, miles de mexicanas exigían en las calles una respuesta institucional a la demanda de justicia y cero impunidad, en aquel momento no fueron escuchadas; hoy nuevamente reciben una negativa de las autoridades para reconocer la magnitud del problema y comenzar a cambiar de estrategia, pues claramente ésta no está funcionando.