La organización guinda aspira a construir un porvenir lleno de victorias. Por ese motivo, a la par de ocuparse por el presente, trabaja hacia el futuro, en la construcción de las nuevas leyendas, que nos mantendrán a la altura de lo que merece la Nación Guinda.

En este contexto, expertos opinan acerca del papel que jugaron los novatos en la campaña del decimosegundo campeonato.

Para Fausto Castaños, SI ALGO tiene que presumir el Club Tomateros de Culiacán, es la fortaleza de su nuevo talento. Una camada de primer orden, que ha empezado a redituar frutos. La reciente corona guinda, la décima segunda, tuvo dos figuras para graduarse en LMP. El primero, el exquisito lanzador de Villa Unión, Sasagi Sánchez, soporte del relevo toda la campaña. Medio centenar de trabajos, siempre efectivos, elevaron al diestro Sinaloense, a alturas insospechadas del béisbol mexicano. Brillo por su seguridad a la hora de mantener ventajas y detener rebeliones. Claro, no descartamos una eventual oportunidad al béisbol de Estados Unidos. El brazo de acero, ahora es parte medular del staff de pitcheo de los guindas. Estuvo cerca de ser nominado Novato del Año.

OTRO NOVATO, que se graduó la campaña de coronación, es el receptor, Alexis Wilson. El Mochiteco, que forma parte del vivero de Cardenales de San Luis, se ha constituido en efectivo catcher suplente de Roman Ali Solís. Cumplió y en forma excelente ausencias de Solís. Potente brazo, poder temple a la hora de batear en cualquier momento. En este puesto, Tomateros, esta bien cubierto con tendencias a ser el futuro receptor de planta. Hay otro grupo que va por buen camino con el versátil Alfredo Hurtado, el lanzador Juan Pablo López y el poder de Eric Meza. Tomateros, luce bien blindado, como para no preocuparse de material nacional.