Hoy sábado por la mañana, el Gobernador Quirino Ordaz Coppel, mediante el Secretario de Administración y Finanzas del Gobierno del Estado de Sinaloa, Carlos Ortega Carricarte, entregó la Iniciativa de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos del Estado de Sinaloa para el Ejercicio Fiscal del año 2020 al Congreso de Sinaloa, que fue recibido por su representante legal, Diputada Gloria Himelda Félix Niebla, Presidenta de la Mesa Directiva.

 

Hasta aquí no parece haber ninguna novedad y así es. Lo interesante empieza cuando nos damos cuenta de lo que ha cambiado, para bien, la relación entre los poderes; más si recordamos lo acontecido el diciembre del 2018, en el que el día 31, incluso ya el 1 de enero, se término de discutir el presupuesto, con el problema de las reasignaciones.

La discusión era en torno a si el Congreso puede o no redirigir los dineros que se gastarían en este 2019; que si se podía o no reasignar y a qué rubros; que si los afectados de tal sector merecían o necesitaban más del apoyo económico; que si 800 MDP ó 400 MDP.

Pues este año, “haiga sido quien haiga sido” el que facilitó el acercamiento; se han iniciado mesas de diálogo para llegar a  consensos que permitan dictaminar sobre los ingresos y egresos con beneficio a sectores que demandan atención, no de este sexenio, de muchos años atrás, como el caso ya resuelto de los pensionados y jubilados federalizados del SNTE 27, así como las viudas y beneficiarios de los policías caídos en el cumplimiento de su deber.

Por supuesto, como dijo ayer la Presidenta de la Comisión de Hacienda del Congreso, Diputada Victoria Sánchez, no se podrá en tres años resolver todos y cada uno de los problemas urgentes y grandemente sentidos por los diversos grupos afectados en Sinaloa.

Podemos mencionar a muchos que se han apersonado para solicitar audiencia, algunos sumisos pidiendo ser escuchados y otros gritando fuerte en el Salón de Sesiones, pero eso sí, a todos se les ha dado la oportunidad de ser escuchados por integrantes de las comisiones permanentes correspondientes.

Repito que lo que me parece que hay que resaltar es la disposición de ambas partes de sentarse en buena lid y discutir la asignación presupuestaria. La confianza está puesta en que se llegue a buenos acuerdos que no solo distribuyan de manera correcta, justa y equilibrada, sino que en este 2020 se resuelva de manera definitiva algún otro de los problemas claramente visibles y reconocidos.

Si el dinero solo alcanza para dar respuesta final a uno, dos o tres de los grupos que han demandado apoyo por décadas, cuando menos por lustros; en tres años, la LXIII Legislatura habrá hecho más por los sinaloenses, de manera real, no ilusoria ni de rollo, que las últimas siete diputaciones locales. Y de paso, no nos desvelaremos en año nuevo rodeados de diputados, sino de familiares. Eso creo yo.