El Gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, con motivo de la contingencia sanitaria derivada por la pandemia del COVID-19, adelantó algunas acciones inmediatas, como la implementación de un programa alimentario para 60 mil familias y la entrega del nuevo Hospital General de Culiacán a la SEDENA este viernes, el cual estará dedicado exclusivamente para la atención de pacientes contagiados con este virus.
En cuanto a las medidas inmediatas, el gobernador Quirino Ordaz Coppel dio a conocer que este viernes se entregará a la Secretaría de la Defensa Nacional para su operación el nuevo Hospital General de Culiacán, que en esta etapa será exclusivo para pacientes COVID, lo mismo que el Hospital Civil de Culiacán y las nuevas áreas temporales que están por entrar en operación en el estacionamiento del viejo Hospital General de Culiacán, en la colonia Rosales, módulos que también se instalarán en los hospitales de Mazatlán, Los Mochis y Guasave.
El mandatario estatal adelantó que ya afina un programa alimentario que otorgue apoyo a 60 mil familias, con despensas que les garanticen un abasto para 20 ó 25 días, el cual se implementará la próxima semana. Reconoció que esto es posible gracias también a la participación de la sociedad y organizaciones altruistas.
“Lo difícil va a entrar ahora en los próximos meses, pero tenemos que encontrar los mecanismos para ayudar a nuestros sectores y que Sinaloa pueda salir adelante y rápido de esta situación adversa, pero lo vamos a dar la vuelta, no tengo la menor duda de ello”, comentó.
Ordaz Coppel pidió a la sociedad aguantar lo más posible estas próximos dos semanas, periodo en el existe la posibilidad de un incremento de contagios, aunque reconoció que en los últimos días ha bajado la tasa de mortalidad del COVID en el estado.











