Muy interesante ha sido el desarrollo de la novela sobre la posible designación de Quirino Ordaz Coppel como Embajador de México en España. Hay tanta gente atenta al avance de cada capítulo que los noto mucho más intrigados y preocupados que al propio Ordaz Coppel, que ya duerme a gusto sin poner la alarma del despertador.

De lo más novelesco se vio el rechazo de permiso por parte del Consejo Político Nacional del PRI, que se da precisamente el día en que dejó de ser gobernador. Días antes de ese domingo, la propuesta para la embajada era un reconocimiento al magnífico desempeño de uno de los gobernadores mejor calificados del país. En cuestión de minutos se convirtió en símbolo y muestra de traición al tricolor y un intento por dividir a la alianza “Va por México”.

Me parece acertado que el PRI le niegue el permiso, lo que me rechifla es el cambio de discurso en cuanto “se le acabó el agua al bule”. Lo lógico es que, en el Senado, los priístas voten en contra del nombramiento (ya se lo había comentado), veremos si son coherentes con el dicho “queda bien” de hace unas semanas o se apegan a lo declarado por quienes ahora muestran la “dignidad partidista” al reclamarle a la dirigencia del PRI en Sinaloa por no haberse sumado al recurso de impugnación que se presentó en torno a la elección del 6 de junio, por estar, según los líderes nacionales, más preocupados por buscar una chamba, en vez de ver por los militantes, y por la vergüenza nacional por el terror, miedo, violencia y levantones a los funcionarios de partido para que no pudieran organizar y movilizar a los priistas a votar.

Por supuesto que para quienes se encuentran acuerpados en el centro del país es mucho más fácil hablar y rasgarse las vestiduras que para quienes todos los días tienen que enfrentar y dar la cara ante “la mano que mece la cuna”, así ya no está tan “cuichi”.

A Quirino Ordaz no le debe preocupar si le dan o no permiso, es lo de menos, no necesita el soporte partidario para recibir el nombramiento, el que lo tenía que palomear ya lo hizo, lo demás es lo de menos.

CAMBIO DE TEMA

Como si intencionalmente quisieran desconcertarnos con los cambios repentinos en la forma de conducir al Congreso de Sinaloa, en la sesión de este jueves 4 de noviembre se presentó un caso que contradice lo sucedido el pasado martes 12 de octubre y deja claro que la Ley Orgánica es lo menos importante, el proceso legislativo se puede cambiar a conveniencia y “puede más el que más puede”. La razón no cuenta. Méndiga y maldita mayoría. “Sorry”, se me olvidó que solo es «mayoriteo» cuando lo hace el de enfrente.

Nuevamente se propuso un punto de acuerdo de obvia y urgente resolución, pero, ahora sí fue agregado a la agenda del día, se le dio dicho carácter y se hizo todo lo contrario a lo que se alegó ese martes 12 del que le cuento. Lo que usted quiera agregar, pero, la decisión formal de presentar el tema se tomó a las 10:45 de ese mismo día, 15 minutos antes de que iniciara la sesión. Todo lo demás es manejo a conveniencia.

El problema no es el tema sobre el que versa la propuesta, igual que no lo era en octubre, el desacuerdo es en cómo se aplica o interpreta el orden o desorden que debe haber para que un acuerdo sea o no de obvia y urgente resolución, cuándo debe presentarse, quién debe presentarlo, cuándo debe distribuirse y cuándo tiene que quedar integrado en la agenda del día. Al parecer, si es de MORENA, cuando sea y como quieran. La duda que me queda es si los Diputados del PAS no se han dado por enterados de las puñaladas recibidas, o las están guardando para un momento en el que haya que saldar cuentas.

CAMBIO DE TEMA

Leyendo la pregunta que se hará en la consulta de revocación de mandato, que tendremos en el 2022, continúa este Gobierno de México siendo de lo más ocurrente y atropellado. Hasta la fecha, no se ha hecho nada bien planeado, con reglas claras, todo es “a ver qué y cómo sale”.

La famosa pregunta dice: ¿Estás de acuerdo en que (nombre), Presidente/a de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de confianza o que siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo? Y las posibles respuestas son SI o NO.

Si usted contesta SI ¿Significa que SÍ está de acuerdo con que se revoque el mandato por pérdida de confianza? ¿O significa que SÍ quiere que siga en la Presidencia hasta que termine su periodo?

Si contesta que NO ¿Significa que NO está de acuerdo en que se le revoque el mandato por pérdida de confianza o que NO quiere que siga hasta que termine su periodo?

Es (no encuentro la palabra, no creo que exista el calificativo adecuado) que se considere correcto que, a esa pregunta, se le conteste solamente SI o NO. Así de “extraño” está actuando este gobierno. Dos preguntas contrarias en una sola. Lo peor es que, sea cual sea el resultado, presumirán de ejercicio exitoso. Igual que la consulta para enjuiciar a personajes políticos del pasado que, resultó en nada y el dinero, mucho dinero, se gastó por capricho. Eso creo yo.