La generación 2021-2022 de pasantes, de la Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Sinaloa, recibieron sus constancias de conclusión del servicio social que realizaron en el Hospital General de Culiacán “Dr. Bernardo José Gastélum Izábal”, en una ceremonia celebrada en el Auditorio “Dr. Jesús Kumate Rodríguez”.

El Dr. José Alfredo Aviléz López, director de esta unidad médica emblemática de los Servicios de Salud en Sinaloa, agradeció al equipo de trabajo social la disposición y la voluntad de compartir sus conocimientos con los pasantes durante un año, en beneficio de los pacientes que más lo necesitan.

La Maestra Evangelina Félix Puerta, jefa del departamento de trabajo social, destacó que trabajo social es más que un departamento. “¡Es una profesión para valientes! Es un servicio que se dedica a construir procesos y actividades para cumplir el sagrado compromiso de ayudar a las personas a que recuperen su salud”, enfatizó.

A los pasantes de trabajo social les aclaró: “No es una despedida”, al expresar su orgullo por poder representar en el acto académico “todas las cosas que hacemos en beneficio de nuestros pacientes”.

Se entregaron constancias al y las pasantes Lizbeth Guadalupe Castro Sánchez, Edgardo Cervantes Rosas, Alma Yuriel Flores Soto, Tamara Cristina García Ovalles, Juana Pérez Aragón y Graciela Ruelas Rábago. El reconocimiento por felicitaciones recibidas de los usuarios fue para Graciela Ruelas Rábago.

Continuando con el acto académico los pasantes en trabajo social Edgardo Cervantes Rosas y Juana Pérez Aragón hicieron la presentación del proyecto social “Farmacia Ecológica”, proyecto solidario y humanitario que brinda servicios farmacéuticos gratuitos a toda persona en situación de vulnerabilidad que necesite surtir algún medicamento y que no cuente con los medios para hacerlo.

Luego Graciela Ruelas Rábago, la única pasante de la Facultad de Trabajo Social de Los Mochis, compartió su experiencia profesional como pasante de trabajo social en el Hospital General de Culiacán, quien adoptó la institución como su segunda casa y al departamento de trabajo social como su segunda familia.