Al participar en la inauguración de los Foros de la Reforma del Estado y Electoral en la Cámara de Diputados, el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, afirmó que una reforma electoral requiere, además de una profunda deliberación, un amplio consenso y el acuerdo de todas las fuerzas políticas.

“La reforma electoral no debe improvisarse, ni mucho menos imponerse; estamos hablando de las reglas para el juego democrático y la disputa civilizada del poder político. No entenderlo puede significar abrir la puerta a la descalificación futura de las elecciones precisamente por las reglas, algo, por cierto, que ya vivimos en el pasado”, advirtió.

El sistema electoral, mencionó Córdova, es un sistema perfectible, “pero cambios mal planeados, mal procesados o claramente mal intencionados, pueden implicar una regresión antidemocrática”.

En presencia del Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo; de la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; de los legisladores Martí Batres, Mario Delgado y Sergio Gutiérrez, organizador de los foros, así como del Magistrado Presidente del TEPJF, Felipe Fuentes Barrera, Lorenzo Córdova señaló que en la reforma no se puede dar marcha atrás en la certeza que se ha logrado en la construcción democrática de México.

Explicó que las elecciones de 2018, las más grandes y complejas de nuestra historia, convirtieron a México en un referente internacional por la capacidad de organizar elecciones en contextos de complejidad; por los mecanismos impulsados para garantizar la paridad legislativa; por la eficacia del sistema de fiscalización y por las medidas para combatir la desinformación y las noticias falsas.

El Consejero Presidente enfatizó que reducir los costos de las elecciones minando las reglas, los procedimientos y las instituciones construidas para inyectar certeza por un tema de costos, “es no tener claras las prioridades y abrir la puerta a un pasado superado, cuando, apenas hace treinta años las elecciones eran el principal de los problemas nacionales. Nadie está contra la austeridad, pero lo primero en lo electoral, no nos equivoquemos, es cuidar la certeza”.

Si algo nos enseña la historia, concluyó Córdova Vianello, es que “a la democracia hay que cuidarla permanentemente, o si no, cuando menos nos demos cuenta, eventualmente sin quererlo o sin percatarnos, la habremos perdido”, concluyó.