Ayer por la noche estaba viendo videos de la LXIII Legislatura que quedarán para el anecdotario. Un personaje que será difícil de olvidar es la ahora ex Diputada Francisca Abelló. Precisamente encontré el video del 22 de noviembre del 2018, cuando solicitó, ya iniciada la sesión, le permitieran leer media cuartilla acerca de los 96 años del fallecimiento de Ricardo Flores Magón.

La discusión duró más de 12 minutos, tiempo suficiente para que se leyera varias veces el “documento histórico” para el que se solicitaba permiso, pero hasta sabroso se puso el ambiente en el que, casi al final de los alegatos, la Diputada Flor Emilia Guerra casi le dijo “entiende que no y ya estuvo”.

Lo anterior viene a colación por lo sucedido en la sesión de ayer en el Congreso del Estado de Sinaloa con un punto de acuerdo presentado por el Diputado Feliciano Valle Sandoval, del Grupo Parlamentario del PRI.

El Diputado Valle presentó un punto de acuerdo que tenía que ser considerado con la total seriedad que el caso amerita, ya que se trata de solicitar a la Secretaría de Salud federal que incluya en la Política Nacional de Vacunación contra el virus SARS-CoV-2 para la prevención del COVID-19, a personas adolescentes no vulnerables de 12 a 17 años de edad con la vacuna Pfizer-BioNTech, aprobada para su aplicación por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) de México.

A lo lejos parece lógico que se apruebe, más considerando que el juzgado Séptimo de Distrito en Naucalpan, Estado de México, ordenó al gobierno federal modificar la Política Nacional de Vacunación anti COVID-19 y considerar a todos los menores, incluso a los que no tienen riesgos de enfermar grave, tomando en cuenta la edad que la empresa productora de la vacuna estima apropiada para su aplicación. Hasta ahí todo bien.

El problema, lo que llama la atención y hasta sorprende, es lo mal atendido del proceso legislativo, esto es, se vieron novatos, novatísimos ¿Y los asesores?

La intención de Feliciano Valle y la bancada priísta era que el acuerdo fuera de obvia y urgente resolución, por lo cual se brincarían los procedimientos y en la misma sesión se debería llegar hasta el punto de discutirla y votarla. Pero eso no se hace de esa manera.

Para que un punto de acuerdo sea tomado como de obvia y urgente resolución se tiene que presentar a la JUCOPO con ese carácter, lo que permitirá, primero, que sea aceptado por la misma junta bajo esas condiciones. Después se tiene que enviar el documento a todos los Diputados para que lo lean, lo analicen y consideren participar en la discusión del mismo.

Simplemente, lo entregas con tiempo y se analiza en la JUCOPO o no se puede considerar con el carácter de urgente y obvia resolución. No hay mucho que alegar, excepto que digas que sí lo entregaste en tiempo y forma.

Hablando con el Presidente de la Mesa Directiva, Diputado Gene Bojórquez, y el Secretario General del Congreso de Sinaloa, Ing. José Antonio Ríos Rojo, encontré lo siguiente: El Grupo Parlamentario del PRI sí entregó el documento de manera física pero, al final de la reunión de la JUCOPO, eso es fuera de tiempo, por lo que no se revisó el asunto para que fuera integrado en el orden del día con el carácter que el tricolor lo solicitaba durante la sesión. En resumen, se entregó fuera de tiempo y fuera de forma. La bancada del PRI no mostró pruebas que demostraran lo contrario.

Pero, siendo un tema tan sensible ¿Por qué no se aprobó? ¿Por qué la mayoría lo votó en contra? Simplemente porque se hubiera violado el protocolo legislativo ¿Cómo votar a favor de algo que no se ha tenido tiempo de revisar en su totalidad? ¿Cómo aprobar un acuerdo del que se desconoce su sentido, alcance y posibles consecuencias? Más allá de lo sensible del caso, los Legisladores deben actuar con la cabeza fría para que cada iniciativa que se tome sea no solo legal y procedimentalmente correcta, sino también tenga el fundamento del análisis de los distintos grupos que integran la Legislatura.

Bien lo dijeron el Diputado José Manuel Luque: “El planteamiento del diputado Feliciano tiene un problema de fondo y de forma, no podemos exhortar al gobierno federal, no somos instancia, para eso está el Congreso de la Unión…en el grupo parlamentario de Morena estamos en contra no del tema, estamos en contra del proceso, de la forma en la que se está planteando”.

Por su parte el Diputado Feliciano Castro agregó: “el tema de la pandemia y la vacunación es un tema de primera importancia. Eso está fuera de discusión”.

“En la junta…no se planteó como un punto de urgente y obvia resolución, ese es el problema, por ello justamente en el orden del día viene como un punto de acuerdo…justo por no haberse procesado de manera adecuada por los promoventes de este planteamiento…por ese motivo vamos en contra de ese punto de urgente y obvia resolución”.

La partida estaba perdida desde el inicio de la lectura por parte de su autor. Por mayoría se desechó la intención de procesar el acuerdo como de obvia y urgente resolución. Todos los Diputados de MORENA, del PAS, del PT, de MC estuvieron de acuerdo en que el tema es importante pero, la forma legislativa no fue cuidada.

Esta LXIV Legislatura va iniciando, hay muchos novatos en las curules pero, tienen asesores, tiene las leyes y a los pocos que ya cuentan con experiencia. Nada mas que en este caso sí cabe la pregunta ¿Quiubo Chano?  Ya que Feliciano Valle Sandoval, promovente del acuerdo, está en su segunda oportunidad de ser Diputado Local, después de haber formado parte de la LXII Legislatura.

Bien me decía una buena amiga ex Diputada: “Esta Legislatura también va a estar folclórica”. Eso creo yo.