Hace unos días fuimos invitados a una rueda de prensa en línea. Todo parecía correr de forma normal, los anfitriones eran los cuatro Centros Empresariales del Estado de Sinaloa. Pero llegó el momento en el que “la cabra saltó pa´l monte” y se empezaron a decir las verdades, a aflorar los verdaderos sentimientos.

El que de plano no pudo más fue Adrián Coppel Calvo y, siguiendo el dicho de “Mi pecho no es bodega”, soltó lo que traía adentro. De manera clara y contundente dejó ver su inconformidad con la actuación del Gobierno de Sinaloa, y la del Gobernador, ante la pandemia generada por el COVID-19.

Sin ser epidemiólogo, dio una “cátedra” de cómo, según él, se debió haber afrontado el problema; no solo la emergencia sanitaria, en cuyo caso echó por tierra lo hecho, o intentado, por la Secretaría y el Consejo Estatal de Salud. Criticó la cantidad de pruebas realizadas, la metodología, los tiempos de reacción y prácticamente todo lo que el Gobierno Estatal ha ejecutado.

En cuanto a la crisis económica ni se diga. Lo menos que dijeron Coppel Calvo y Jorge López Valencia, presidente de COPARMEX Los Mochis, es que “Ya se tardaron demasiado para entregar los préstamos”, en referencia a los créditos que la Secretaría de Economía de Sinaloa utilizará para favorecer a las empresas con la asistencia de Nacional Financiera (NAFIN).

Por supuesto la respuesta no se hizo esperar. Extrañamente, y digo esto porque hubiera esperado al propio “Gober” salir a responder, pero fue el Dr. Efrén Encinas, Secretario de Salud en Sinaloa, el que le hizo frente a Adrián Coppel y le dijo, entre otras cosas, que lamenta tal expresión ya que él, Coppel Calvo, ha estado enterado de primera mano de las acciones que se han tomado y planeado, además de que no es epidemiólogo y que lo que conoce del tema es solo en función de lo que lee. Dejando claro que sus comentarios no ayudan y solo contradicen la opinión de los verdaderos expertos.

Aunado a lo anterior, siguen los reclamos de los Diputados morenistas de la LXIII Legislatura del Congreso del Estado de Sinaloa, diciendo que no se ve en dónde se han distribuido los “muchos” insumos que ha enviado el Gobierno Federal. Aclaro que ya en un video de los que hacen desde la bodega de la Secretaría de Salud, cuando envían las camionetas a distribuir equipo a los hospitales, el “Gober” dijo que incluye lo que envió el Gobierno de México.

Lo que me gustaría es, coincidiendo con lo dicho por los Diputados de MORENA, que se hiciera público lo que el Gobierno de Sinaloa ha destinado para contrarrestar la crisis sanitaria y económica, y cuánto es lo que ha llegado del Gobierno de México. Porque AMLO dice que se triplicó el gasto federal en salud y los diputados locales de su mismo partido han declarado que al erario estatal le llegaron casi 900 millones de pesos más de lo programado para el trimestre enero-marzo del 2020.

Sin importarme mucho, porque no me importa, quien es el bueno y quien el malo, lo que quiero saber es “¿En dónde quedó la bolita?”. Claridad en las cuentas, transparencia de los recursos, información precisa de lo comprado, recibido, entregado y repartido. Me gustaría saber ¿Qué onda con el Gober? Que responda con la sencillez que parece tener para afrontar este tipo de cuestionamientos.

Le comento que, sin haber nunca platicado con Quirino Ordaz de manera personal en privado, tengo una buena impresión de él. Me parece un tipo sincero y que busca hacer las cosas bien; aunque se enojen el distribuidor médico y el veterinario, no tengo por qué pensar lo contrario, no obstante, si le preguntan a Ordaz Coppel, seguro ni sabe quién soy. Eso creo yo.