La Secretaría de Salud, a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa (COEPRISS), exhorta a la población a tomar precauciones con el propósito de evitar riesgos a la salud en la Temporada de Huracanes 2019 que se estima se desarrollará del 15 de mayo al 30 de noviembre.

El comisionado Jorge Alan Urbina Vidales sostuvo que se emiten recomendaciones para que todas las familias tomen precauciones ante la próxima temporada de lluvias, misma que se prevé tenga un incremento por el fenómeno de la Niña según reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y su Servicio Meteorológico Nacional (SMN). 

Precisó que el pronóstico es de 24 huracanes en el Océano Pacífico para este ciclo anual mismos que llevarán por nombre Alvin, Bárbara, Cosme, Dalila, Erick, Flossie, Gil, Henriette, Ivo, Juliette, Kiko, Lorena, Mario, Narda, Octave, Priscilla, Raymond, Sonia, Tico, Velma, Wallis, Xina, York y Zelda, según indica la Organización Meteorológica Mundial y a reserva de un cambio de acuerdo a los criterios internacionales previstos para esta clase de fenómenos meteorológicos.

El Comisionado Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa advirtió que en Sinaloa ya conocemos bien los efectos de los huracanes, ya que han afectado en diferentes ocasiones nuestra entidad y por tal motivo las precauciones son necesarias para enfrentar cualquier eventualidad en la próxima temporada de lluvias de la mejor manera.

Almacenar agua potable y alimentos no perecederos como leche en polvo, jugos, atún, sardina enlatada, galletas, fruta seca, sopas deshidratadas y conservas, entre otros.

Desinfectar el agua con dos gotas de cloro por litro y dejarla reposar durante 30 minutos. También se puede hervir el agua durante 5 minutos.

Recolectar agua limpia, agua embotellada, hervida o desinfectada para beber.

Prepara un botiquín de primeros auxilios con insumos básicos como: alcohol, algodón, agua oxigenada, vendas, analgésicos, curitas, jabón desinfectante, antidiarreicos, antiinflamatorios, suero oral rehidratante, termómetro y crema para quemaduras, entre otros.

Tener a la mano artículos de emergencia como una linterna y un radio con baterías, así como ropa limpia y calzado.

Guarda fertilizantes e insecticidas en lugares a prueba de agua.

Evitar exponerse a la lluvia y estar por tiempo prolongado en áreas susceptibles de riesgo.

Limpiar desagües, canales, drenajes, tuberías y coladeras de manera permanente.

No tirar basura en las calles, alcantarillas y coladeras, para evitar la obstrucción del drenaje que derive en inundaciones que pueden afectar las viviendas y la salud de la población.

Conservar limpios patios y azoteas para evitar que objetos puedan ser lanzados por el viento y causar daños, y evitar que en estos lugares se almacene agua que genere presencia de vectores y fauna nociva.

Contar con un directorio telefónico con los contactos de familiares, escuelas y servicios de emergencia

Estar atentos a las indicaciones de las autoridades de Protección Civil.

Se recomienda guardar en bolsas de plástico documentos importantes como actas de nacimiento, Clave Única del Registro de Población (CURP), credencial del Instituto Nacional Electoral (INE), escrituras públicas, carnet de vacunación, certificados de estudios, entre otros.

Es recomendable tomar en cuenta otras acciones que pueden prevenir accidentes durante las lluvias o los huracanes, entre ellas destacan:

Podar árboles que obstruyan los cables de energía eléctrica y los que pudieran presentar algún riesgo para la población.

Limpiar desagües, canales, drenajes, tuberías y coladeras de manera permanente.

Es muy importante evitar tirar basura en las calles, con ello se evitará la obstrucción del drenaje y las inundaciones, que pueden afectar viviendas y sobre todo, la salud de la población.

De ser necesario, se deberá colocar cinta adhesiva en forma de cruz en las ventanas, para evitar accidentes como cortaduras o lesiones provocadas por cristales rotos

Los patios y azoteas deben permanecer limpios y libres de objetos que puedan ser lanzados por el viento y causar daños, o que puedan almacenar agua de lluvia que genere presencia de mosquitos, pues son potenciales transmisores de diferentes enfermedades.

Finalmente, Urbina Vidales comentó que todas estas recomendaciones es indispensable compartirlas con familiares y vecinos, a fin de proteger a la población y crear conciencia para el fomento de una cultura de salud y prevención ante riesgos por desastres naturales.