De confirmarse, por parte del Senado de la República, el nombramiento de Quirino Ordaz Coppel como Embajador de México en España, el “gober” terminará el año 2021 en inmejorable posición.

Imagínese usted lo que significa concluir una administración en la que, en casi cada sesión del Congreso del Estado, alguno de los integrantes del grupo mayoritario lo acusaban de corrupción, uso indebido de los recursos públicos, tráfico de influencias y muchas otras “linduras”, para finalmente ser enviado por el líder máximo de ellos mismos, a disfrutar de Europa, vivir del dinero de la nación, gozar de inmunidad diplomática, promover sus hoteles en los países del viejo continente y llevarse a sus más cercanos colaboradores ¿Qué más podría pedir?

Una característica de la mayoría de los políticos mexicanos, que muchos están reclamando a partir del anuncio de AMLO, es la congruencia. Se les olvida que eso está muy, pero muy escaso entre los aspirantes y gobernantes de México.

Si existiera, la congruencia exigiría el repudió de los morenistas por el nombramiento solicitado y la manifestación de los aliados de la 4T en contra de dicha designación, como la del Diputado Gerardo Fernández Noroña que declaró que López Obrador, aunque es un hombre muy hábil en sus alianzas políticas, se equivoca en la nominación de Quirino Ordaz.

Fernández Noroña afirmó que el “gober” no ha estado en el movimiento, que no fue el mejor gobernador que ha tenido Sinaloa y aun así se le da “Asilo Dorado” mandándolo a una embajada muy importante como es la de España, además de que le resulta chocante que no vaya un compañero del movimiento de la 4T.

De aceptar el nombramiento, por supuesto que debería de esperarse que el PRI haga lo propio y expulse a Ordaz Coppel, a menos que la incongruencia siga dominando y encuentren válida la “tablita” de que es un reconocimiento a la buena labor desempeñada.

Otra muestra de congruencia sería que los Senadores priístas voten en contra de la propuesta de López Obrador y eviten que se haga realidad “el paseo por las nubes” europeas que le es dada como recompensa al “primer priísta de Sinaloa”.

A los que sigo esperando se manifiesten de forma apropiada es a los Diputados Locales de MORENA en el Congreso del Estado de Sinaloa.

Las muy frecuentes declaraciones en contra del actuar del “gober” en la más alta tribuna de nuestra entidad solo dejan 2 opciones:

1.- La lucha contra la corrupción en la Cuarta Transformación es solo un mito y se acepta a todos sin importar hasta dónde se hayan ensuciado.

2.- Los Diputados que se manifestaban en contra de Quirino Ordaz son unos difamadores que acostumbran mentir con tal de hacernos creer que son diferentes.

No quedan más opciones dado que Andrés Manuel López Obrador, con la propuesta para ser embajador, avala el actuar y la rectitud de Ordaz Coppel. Recuerde que los que forman parte del Gobierno de México tienen que ser 90% honestos, aunque tengan solo 10% de experiencia.

Con la “purificación” realizada por AMLO ¿En dónde están las disculpas públicas de los acusadores? ¿Se retractarán de sus “infamias”? ¿Ya se resolvió el asunto del estadio de Mazatlán? ¿Se justifican los cientos de millones gastados en publicidad? Y la gran lista de etcéteras.

También tendrían que pedir perdón a los Diputados que nunca hablaron mal del “gober”, a fin de cuentas, aquellos, a los que llamaron traidores, pudieron haber tenido siempre la razón ¿O no?

Están quedando a deber los morenistas que han defendido, aun contra su propia conciencia, la imagen, las declaraciones y las acciones del actual Presidente de México. Es su “deber” demostrar que no siguen ciegamente a un líder que ha perdido el rumbo o, respetuosamente, inclinarse y decir: Perdón Señor Embajador, estábamos equivocados. Eso creo yo.