Aun y cuando las precampañas no fueron utilizadas por la mayoría de los partidos y precandidatos, para lo que se supone que existen; esto es, para convencer a los militantes de su organización política de que son la mejor opción para ser, a partir de marzo y sin sorpresas en mayo, el candidato definitivo; todos los días surgen los rumores o declaraciones que hacen dudar de la estabilidad de las precandidaturas, con miras a candidaturas.

La fecha para sentirse verdaderamente seguros de que ya nada ni nadie los mueve se vence hasta el 18 de mayo.

El plazo para el registro y sustitución de candidatos a las Diputaciones Locales y a los Ayuntamientos, está comprendido entre el 12 y el 21 de marzo. Todavía en esos días se pueden estar cambiando los nombres ya registrados.

En el caso de la gubernatura, el registro de candidatos inicia el 17 de marzo y el tiempo para registro, pero también para sustituciones, concluye el día 26 del mismo mes.

Aun después de la campaña, que será del 4 de abril al 2 de junio, hay otra ventana en la que se puede modificar la candidatura, en lo que se llama «Sustitución por Renuncia», y que se fijó el 17 de mayo para tal acción.

Nos encontramos en medio de este proceso electoral extraño, lleno de indeterminaciones. Con una precampaña que solo aprovecharon el PAS y el MC. Con una sola coalición, candidaturas comunes no definidas, partidos sin liderazgo y liderazgos sin partido, en el que las fechas antes mencionadas, como nunca, toman especial relevancia.

Incluso en el caso de Sergio Torres, precandidato a la gubernatura por el Movimiento Ciudadano (MC), que parece inamovible y que sí aprovechó el espacio que concluyó el 31 de enero; nos han comentado que su posición se la han ofrecido a otro personaje de la política sinaloense, lo que hace pensar que no está tan amarrado como cree o también hay fuego amigo en el MC.

El propio Héctor Melesio Cuén Ojeda, con el peso que tiene el Partido Sinaloense (PAS), y sabedor de que yendo por su cuenta deberá superar cuando menos los 200 mil votos, sigue sin descartar la candidatura común y hacerse a un lado cediendo el espacio a alguien más, lo más probable es que a Rubén Rocha Moya.

Hay otros precandidatos que llegaron conscientes de que serán desechados. Tomás Saucedo, que es el precandidato del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), está esperando ver hacia dónde se inclina la candidatura común que decida el partido al que ahora abandera y ver si hay algo que le ofrezcan a cambio. De otra forma, yendo por su cuenta, podrían hasta perder el registro.

El precandidato del PRI-PAN-PRD, en la coalición «Va X Sinaloa», Mario Zamora, no ha logrado convencer a propios ni extraños de haber sido la mejor elección. No solo por lo poco convincente de la precampaña, sino porque, hasta ayer, la suma de fuerzas no se estaba concretando entre los partidos integrantes, y las voces al interior de estos seguían siendo de inconformidad.

Los ajustes de Va X Sinaloa y los cambios que provocarán en la candidaturas ya otorgadas, afectará el incipiente liderazgo que debería tener el Senador en esta dispareja coalición. Si fuera pareja no tendrían que hacer los cambios que se están dando y hubieran llegado con los acuerdos finales al IEES desde el 23 de diciembre.

El PAN ya dejó ver su inconformidad y fue atendido, hay que esperar para descubrir si el PRD se conformará con el desprecio con el que fue recibido en la dichosa coalición.

El caso del PT está de telenovela. Ya presentaron a su candidata a la gubernatura pero hay una rebelión interna en la que no se sabe si el «rebelde» es el propio líder, o si la rebeldía es el mismo hecho de aferrarse a ese liderazgo.

En MORENA siguen jugando a la casita. Para los rochistas la campaña del Senador Rocha Moya va muy bien, tan bien como el manejo de la pandemia del COVID por el Gobierno Federal. El problema es que solo va bien para ellos mismos y, por si no se han dado cuenta, las elecciones se ganan convenciendo a los de afuera, no a los de adentro. Que por cierto, en su caso, ni los de adentro están convencidos. Dudas: comuníquese con el Químico Benítez o Ricardo Arnulfo Mendoza.

En MORENA están tan confundidos con la democracia, la participación y las consultas, que todos se inscriben para ser candidatos, a cualquiera aceptan para todas las posiciones y terminan con un dedazo sustentado en una consulta inexistente.

Los partidos que restan y que tienen que ir por su cuenta cada uno, no han sido claros en cuanto a quiénes serán sus abanderados. O lo tienen muy bien guardado o no saben por dónde empezar.

Tanto el PES, Fuerza por México y Redes Sociales Progresistas la están haciendo muy cansada y, a menos que estén trabajando de manera silenciosa, para cuando se decidan a salir a la luz pública estarán con una gran desventaja con respecto a los que ya han arrancado.

Lo mejor que nos puede pasar es que por fin se presenten los candidatos de cada partido, coalición o candidatura común y nos permitan, como debe ser, evaluar de cada uno de ellos su trayectoria, su preparación, talento, calidad moral, trato al ciudadano y hasta sus fechorías, del pasado lejano o cercano. Eso creo yo.