Cuando algo no nos interesa lo hacemos a un lado y lo ignoramos, es la manera más fácil de demostrar que nos importa un comino, o sea nada. Lo mismo está demostrando el Gobernador Quirino Ordaz al no haber asistido a ninguna de las 3 reuniones que hasta este lunes 23 han tenido los responsables de las diversas áreas relacionadas con el intento de regresar a clases de manera presencial o bajo el esquema híbrido.

El “gober” tal vez no se aparezca para que no llegue el momento en el que tenga que decir que lo único que hace es seguir las órdenes de Palacio Nacional, sin interés ni preocupación de la salud de los estudiantes, profesores, personal administrativo y padres de familia de Sinaloa.

Imposible olvidar cómo, hasta antes del 6 de junio, los priístas lo presumían como el máximo ejemplo de su partido y de los responsables del poder ejecutivo en el país. Qué pena les ha de haber dado desde entonces, pero ni modo que lo aceptaran públicamente. Reconocer que es un subordinado del Presidente López Obrador hubiera sido causa de una derrota peor de la que sufrieron en el proceso electoral pasado.

Quirino Ordaz no ha asistido a ninguna de las 3 reuniones en las que han participado los líderes sindicales de las secciones 27 y 53, profesores Edén Inzunza y Fernando Sandoval, respectivamente; el profe Noe Rodríguez, representante del SNTE nacional, Gonzalo Gómez Flores, Secretario General de Gobierno, Joel Bouciegues, Subsecretario General de Gobierno, el Doctor Efrén Encinas, Secretario de Salud de Sinaloa, el Secretario de Obras Públicas, Osbaldo López, y hasta el capitán Víctor Cisneros, Director del C4. ¿Y el “gober”? Nadando o pedaleando.

A pesar del desinterés de Ordaz Coppel, se sigue construyendo el acuerdo con la intención de regresar a clases presenciales o bajo el esquema híbrido, pero faltan muchas calabazas por acomodarse. Supuestamente el Licenciado Gómez Flores le informará, al ausente responsable del poder ejecutivo, de los acuerdos y necesidades que habrá que cumplir para quedar bien con AMLO, regresar a los alumnos a las aulas.

Lo interesante es que no se la están poniendo tan fácil. El Profesor Fernando Sandoval aseguró que en más del 90% de las escuelas no hay condiciones para el regreso a clases y que, al acercarse el plazo del 30 de agosto, se volverán a reunir mañana jueves a las 10 de la mañana para evaluar si se ve la mano de las instancias de gobierno en los centros educativos, de acuerdo a las acciones comprometidas en los encuentros anteriores.

Sandoval Angulo ya se dio una vuelta completa por las escuelas de todo el estado y anunció que en esta semana hará otro recorrido para checarlas y llegar con elementos que le permitan decir sí o no, de acuerdo a qué tanto se apliquen la SEPyC, el ISIFE y Seguridad Pública Estatal.

La postura de la Sección 53 es que siguen dispuestos a platicar pero que hasta el momento solo se puede regresar de manera virtual, de acuerdo a lo consultado con los maestros y con las Asociaciones de Padres de Familia. Nadie, excepto el «gober», ve condiciones para regresar de manera presencial y claro que no mandaría a sus hijos a escuelas públicas si estuvieran en la edad correspondiente, cuando menos yo no se lo creo.

A tal grado se ha llegado en este debate que el Profe Fernando afirmó que “no se puede ser cómplices al decir que son poquitos los alumnos y los maestros que se están muriendo, no se debe morir ninguno. No importa más la estadística que ser sensibles y humanos”. Imagínese los argumentos que le dieron al respecto como para hacer esas declaraciones.

En la reunión de mañana jueves se deberán ver los avances, el cumplimiento de los compromisos hechos por el Gobierno del Estado. Hasta este momento, el SNTE sigue firme en que no hay condiciones para el regreso presencial, solo de manera virtual, aunado a que el Gobierno Federal no cumplió con el pago del internet para los docentes y la entrega de computadoras a los mismos, lo que ha causado que tengan que pagar para poder trabajar.

Y es que este desespero de regresar a las aulas “rápido y furioso”, como lo bautizó el Profe Fernando, no es solo un asunto de infraestructura escolar, también hay dudas por las vacunas Cansino y una segunda dosis, el semáforo pasado a amarillo muy a fuerzas y con la duda de si nos están engañando como lo hicieron durante el periodo de campaña para la elección de junio pasado, además de los casi 2 mil niños contagiados de COVID.

Súmele a lo anterior la compra del gel antibacterial, cubrebocas, los adeudos de agua y luz, el internet, los implementos de limpieza, y todo lo que usted pueda imaginar. Por más que se diga lo contrario, el Gobierno Federal y Estatal solo paga los sueldos y construye las escuelas, lo demás lo dejan a ver quién se hace cargo, casi siempre son los padres de familia.

Bueno fuera que le quiten al director, o a su familia, el control de la tiendita escolar y se los den a la asociación de padres, de allí podrían hacer mucho bien, porque, dicho por el líder del SNTE 53, el ISIFE y el Gobierno del Estado solo han dicho: Buenas noches y cierren las puertas, no ha habido respuesta. Ni siquiera se busca que haya vacunas para los menores de 12 años.

El Secretario de Educación Pública, Juan Alfonso Mejía, dice que no se está llamando al regreso a clases presenciales, que se está revisando quiénes pueden regresar y a ellos se les pedirá que lo hagan el próximo lunes 30 de agosto y que la evaluación final se hará en el consejo técnico de cada escuela, que nunca ha dicho que todos los alumnos, ni todas las escuelas, ni todos los maestros van a volver, pero el “gober” sí lo hizo y es su jefe.

En este intento de que la razón venza a la obediencia ciega, quedan muchas preguntas sin resolver. ¿Cómo se logrará la sana distancia con los niños? Tal vez en el salón y con mucha disciplina, pero ¿Saldrán al recreo? ¿En qué orden entrarán y saldrán?

De pedirse que los alumnos acudan con las famosas cartas de los padres de familia ¿Hasta dónde libera a la escuela, al maestro, al Gobierno del Estado o de la República de lo que suceda con la salud de los niños, o hasta dónde hace responsables a los padres?

Lo más lamentable es que Quirino Ordaz tiene tiempo para pedalear, para nadar, pero no para asistir a la reunión para preparar el regreso a clases y ninguno de los funcionarios estatales se mandan solos. Y espere que, de regresar los niños a las aulas, lo primero que harán es un examen diagnóstico de conocimientos, por el cual, de los menos de 5 pesos que costará imprimirlo, cobrarán 20, 30 o hasta 50 pesos por los múltiples “piquetes de ojos” que sufre en el camino. Eso creo yo.