El próximo 1 de noviembre iniciará el ejercicio de gobierno que encabezará el DR. Rubén Rocha Moya. El arranque de lo que sus seguidores denominan la instauración de la 4T en Sinaloa, no será con el mejor panorama. La pandemia del coronavirus ha generado, y sigue generando, una gran cantidad de complicaciones para todos y cada uno de los renglones en los que tiene que centrarse el trabajo del gobierno y sus funcionarios.

Sinaloa, siendo un estado con todas las condiciones, características y posibilidades para ser la entidad federativa más rica de México, no lo ha logrado a causa de los desatinos de quienes nos han gobernado, que van desde el gasto en renglones de beneficio personal, hasta la falta de interés por el bien común, reflejado en el apoyo a sectores que se han impuesto ante quienes deberían de dirigir el destino de Sinaloa.

Con muchos elementos qué discutir sobre si la cuarta transformación es lo que realmente dicen que es, si es lo que de verdad necesitamos, o se queda en espejismo de los anhelos de quienes aspiramos a mejores condiciones de vida, la prueba en Sinaloa será, de entrada, de cuando menos seis años.

En una economía basada en el sector primario, como es la sinaloense, las afectaciones de la pandemia no fueron tan severas pues el sector agropecuario no fue mandado a “descansar”, por el contrario, se fundó en ellos la esperanza de no tener una peor situación al pasar los meses, que se han convertido en más de 1 año. Sigue en discusión, como se escuchó en la sesión de hoy martes del Congreso de Sinaloa, si la política económica del Gobierno Federal de verdad ha llegado a los productores agrícolas, pescadores y demás grupos que son los encargados de darnos de comer, aunque les paguemos tan mal.

A todos nos queda claro que el sector terciario sí se ha visto muy afectado. El comercio y los servicios fueron obligados a cerrar sus puertas, aun no logran recuperarse y ya enfrentan la nueva alza de casos positivos de COVID y lo que ello puede representar en cuanto a limitaciones en su accionar comercial. La industria no es el fuerte de Sinaloa.

Ante ese escenario, el Dr. Rocha Moya deberá ser muy cauto al decidir quiénes serán quienes lo acompañen en la tarea de gobernar Sinaloa.

Hasta el momento se desconoce si Héctor Melesio Cuén ocupará alguna de las distintas posiciones clave que le pudieran ser ofrecidas. Él mismo declaró ayer lunes que es un tema que no ha tratado con el Gobernador Electo. Por supuesto que, por su experiencia, conocimiento y nivel académica, social y político, podría ocupar la Secretaría General de Gobierno o de Educación Pública y Cultura, entre otras.

Aparte del Maestro Cuén, seguramente habrá una mezcla de morenos y morados, cuando menos es lo que se debe esperar después de todo lo sucedido en el proceso electoral recién concluido.

Una de las secretarías que es y será fundamental, más en la “nueva realidad” que vivimos, es la Secretaría de Salud. Imposible experimentar en ese espacio. Es indispensable que se decida por alguien que conozca de salud, pero, también de la administración del sector salud, que no es lo mismo.

Suenan varios nombres para ocupar esa área en la administración estatal que terminará gobernando este año 2021. El más recurrente y citado por los compañeros periodistas es el del Dr. Julio César Quintero Ledezma.

Entre los elementos que se resaltan para candidatearlo se menciona que está muy identificado con los líderes morenistas pero, muy importante también, con los grupos que integran la militancia y simpatizantes del movimiento-partido, pues estuvo muy metido en la campaña, tanto en la estructura morenista como en la coordinación de un grupo del sector salud al que llaman la Red Blanca.

A lo anterior le suman su experiencia en la administración de la salud pública pues, en sus 20 años de profesión como médico general y ginecólogo, ha desempeñado puestos como Director de un Hospital Integral de la Secretaría de Salud en el Valle de San Lorenzo, Director del Seguro Popular en Sinaloa, Subsecretario de Salud Estatal y Director del Centro de Salud Urbano De Culiacán.

Si le agrega que apoyó fuertemente la candidatura del Dr. Rocha al Senado de la República, se perfila como un fuerte aspirante a la Secretaría de Salud. Habrá que ver qué opina el “Gober” Rocha al respecto.

Mientras tanto, los actuales secretarios deben seguir en la búsqueda por sostener la nave en la que siguen embarcados y nosotros deberemos confiar en que se tomen las mejores decisiones para que Sinaloa encuentre el rumbo que debería de llevar para que nosotros y nuestros hijos tengamos una mejor calidad de vida. Que la 4T sea lo que se espera que sea, una mejora sustancial para nuestro estado. Eso creo yo.