La familia de Joey Meneses, caminó a su lado en un largo trayecto que, por fin este martes 2 de agosto de 2022 aterrizó en Nationals Park, un estadio de Major League Baseball (MLB). Meneses, a sus 30 años, se presentó como sexto en el orden contra los Mets y el derecho Jacob de Grom. Su padre Fabián, no se contiene al expresar la alegría que hoy impregna su alma. “Fue una sensación increíble, una emoción tremenda, tanto que había luchado por llegar a ese sueño y que en ese momento, lo estaba consiguiendo. No había palabras para decir la emoción que sentí”, dijo en entrevista.

 

El día comenzó con una sorpresa matutina para los Meneses Ramírez. “Como a las 8 de la mañana, le mandó un mensaje a su mamá diciendo que posiblemente lo iban a subir, pero que no dijeran nada hasta que llegara a Washington y fuera oficial. A eso se la una de la tarde ya nos confirmó y que iba a jugar ese día”, agregó.

Después de dos turnos sin imparable, Joey pegó su primer hit que además, fue cuadrangular solitario contra el cubano Yoan López. “Nosotros lo estábamos viendo con un grupo de amigos y en el momento, uno de mis amigos me dijo “va a pegar HR” y pues yo estaba muy nervioso. Cuando lo conectó al primer lanzamiento, pegamos un brinco indescriptible, que no podíamos la emoción”, describe Fabián Meneses sobre el momento histórico.

Desde su nacimiento, Joey estuvo ligado al amor de su padre por el Rey de los Deportes. “Yo jugaba béisbol y pues… Que se llame Joe como Joe Dimaggio. Con Tomateros había venido un jugador que era Joey Fernández y (pensé), le vamos a acomodar el Joe y la y griega para que no se vea tanto que fue imitar a otro”, confiesa. “Joey un niño muy inquieto desde chiquito, era un poco hiperactivo. Un niño muy sano y le gustaba mucho el deporte. Lo llevé a las ligas de chico, para que desahogara en el campo toda la energía que él traía”, comparte su padre sobre cómo inicia el camino de Joey en el béisbol.

“Yo venía a los juegos de béisbol, de Tomateros y lo traía. Estaba chico él, tenía unos cuatro o cinco años y le gustaba, quería ser Tomatero. Cuando en la liga, en la Recursos hicimos el equipo dijimos “vamos a ponerle Tomateros”, porque querían ser Tomateros”, revela. Para 2013, lo que inició como una afición de niño, tomó tintes de una carrera deportiva. Su debut, como tomatero fue el 12 de noviembre de 2013, en casa, contra los Mayos de Navojoa.

En ese primer duelo, durante la octava baja, entró a correr de emergente por Alí Solís. Dos días más tarde, contra los mismos Mayos en la séptima baja, sustituyó de la misma forma a Emmanuel Valdez, el bateador designado. Una entrada después, el relevista Andrew Russell decidió darle base intencional a Johan Limonta para verse con el novato Meneses. Lino Rivera, el mánager, lo mantuvo en el juego y con las bases llenas, así como dos outs, Joey pegó doble al jardín derecho que puso el duelo 6-3 en favor de los Tomateros. Así comenzó a forjarse el nombre de quien hoy, es una leyenda guinda. “Como novato, él tenía la primera ilusión de debutar con Tomateros. Hizo el entrenamiento y no quedó (en 2013). Él siguió luchando, aquí (en Culiacán), estaba jugando en una liga de Primera Fuerza cuando Lino Rivera, le dijo: vente, va a haber oportunidad”, recuerda Fabián Meneses sobre aquellos días.

Su carrera está marcada por la lucha constante. Como bien describe su padre, su debut en Ligas Mayores, ya es en sí mismo un gran premio a la perseverancia. “Fue algo muy bonito, porque a pesar de todo lo que trabajaba y luchaba, no le llegaba la oportunidad. Él había veces que se desesperaba y lo le decía: pues ni modo, síguele y síguele. Tienes que esperar la oportunidad y algún día se te va a dar”.