El béisbol mexicano se vistió de luto tras el fallecimiento de una pieza fundamental para el Club Naranjeros de Hermosillo y para el crecimiento de Liga Mexicana del Pacífico, ya que Don Arcadio Valenzuela Valenzuela, falleció este jueves 24 de junio, a los 86 años.

La trayectoria de Don Arcadio dejó un legado digno de todo reconocimiento. Llegó a la Presidencia de los Naranjeros de Hermosillo en la Temporada 1964-65, y aportó en la organización, constitución, reglamentación, operación y mercadotecnia de la hoy llamada Liga Arco Mexicana del Pacífico.

En 20 años con el club hermosillense, obtuvieron cinco campeonatos de Liga, tres subcampeonatos y un título de Serie del Caribe, el primero para un equipo de Liga Mexicana del Pacífico. Asimismo, estableció convenios de trabajo con Los Ángeles Dodgers y Chicago White Sox.

Cercano fue el vínculo entre el referente del béisbol mexicano y la familia Ley, siendo éste quien invitó a Don Juan Ley Fong a entrar al circuito de béisbol invernal en el que, hoy por hoy, Tomateros de Culiacán tiene 13 campeonatos. “Un día a medio día, estábamos mi papá y yo en la puerta de la tienda platicando de negocios, vimos un carro que se paró frente a la tienda, llegó un hombre alto y fuerte que parecía pelotero, y se presentó diciendo: ‘Yo soy Arcadio Valenzuela de Hermosillo, soy de los dueños de Naranjeros, aquí estoy a sus órdenes’”, narra Marcos Ley López, Presidente del Consejo de Administración de Club Tomateros de Culiacán.

Don Arcadio se dirigía con sus hijos a la ciudad de México, pero antes llegó a Culiacán para conocer a la familia Ley, e investigar si el equipo y el estadio guinda cumplían las condiciones para entrar a la Liga. “Llévate al señor Valenzuela al Estadio, llegas ahí, dejas a los niños con tu mamá en la casa, y tú y él se van al estadio, para que se lo muestres —me dijo mi papá. Le di un recorrido por el estadio, le gustó, dijo que le parecía que era un buen estadio con las necesidades para competir en la Liga”, recordó don Marcos.

El inicio de la rica historia de Tomateros de Culiacán tiene un especial agradecimiento a Don Arcadio y lo que representó para el rey de los deportes en México. “Nosotros no estábamos tan establecidos en el béisbol, les gustó a la gente de Sonora como jugábamos aquí en Sinaloa, entonces nos invitaron a que participáramos con ellos, conociendo a Arcadio Valenzuela fue más fácil que Horacio López Díaz nos aceptara, y así fue como entramos a la Liga que estamos ahorita” … “Vino a conocernos, a dar noticias de como éramos aquí, como estaba el estadio y quiénes éramos nosotros, que éramos gente de negocios y gente que podía ser buenos directivos del equipo de Culiacán”, finalizó.

El resto es historia… Dentro del tiempo que estuvo al mando de Naranjeros, se construyó el Estadio Héctor Espino, inaugurado en 1972 y, dos años después, recibió la Serie del Caribe. Otorgándosele el honor que merece, en 2008 ingresó al Salón de la Fama del Béisbol Mexicano. Finalmente, reconociendo su gran labor, la temporada 1994-95 de la entonces Liga Mexicana del Pacífico, llevó su nombre.

En paz descanse, Don Arcadio Valenzuela Valenzuela.