Ayer domingo 11 de agosto se realizó la elección de quienes dirigirán al Partido Revolucionario Institucional (PRI) a nivel nacional. El resultado de la jornada llevará a Alejandro Moreno y Carolina Viggiano a la cabeza del Comité Ejecutivo.

 

Me llaman la atención varias cosas de este proceso interno de elección. Primero destaco que, una vez más, hay voces de inconformidad dentro y fuera del PRI. De los que siguen perteneciendo a dicho partido, y se consideran defraudados, no entiendo por qué se quejan si no les duele tanto como para no abandonar la militancia. Por algo será y no es lealtad lo que los mantiene alineados.

En cuanto a los que no militan en el PRI, o ya decidieron formalmente no hacerlo, tampoco entiendo su dolor; si no eres parte de ese grupo déjalos que se hagan bolas, bien o mal tienen lo que se merecen. Además, no menospreciaría los más de 113,000 votos emitidos en Sinaloa. Si son priístas convencidos y se ponen a trabajar pueden dar sorpresas en el 2021.

Si Alito y Carolina, al parecer, ganaron con más del 80% de preferencias, por las buenas o por las malas como acusan algunos inconformes, en su salud lo hallarán. Agréguele los rumores de que Alito es Amlito y su supuesta cercanía con el Presidente de México.

Por el lado de MORENA tampoco hacen malos quesos. En el ambiente que ya se está calentando para su elección interna nacional se presentan cuatro aspirantes, hasta el momento: Bertha Luján, Mario Delgado y Alejandro Rojas se perfilan para enfrentar a Citlali Ibáñez (Yeidkol Polevnsky).

En la reciente visita de Luján a tierras sinaloenses hizo declaraciones fuertes en cuanto a la gran división que hay entre sus militantes y que no deja de reflejarse en los Morenistas de nuestro Estado.

La guerra de palabras y publicaciones en las redes sociales llegan a ser tan vulgares que generan decepción entre quienes los vemos de lejitos. Las acusaciones, seguidas de aclaraciones para desmentir, se han convertido en asunto común.

Este escenario entre los que acaban de salir de Los Pinos y los que acaban de llegar a Palacio Nacional, es sólo agregarle más decepción a la política y los políticos de nuestro país. Eso creo yo.