La versatilidad que posee Jesús Emmanuel Ávila tiene nuevo jersey, y ya lo porta con orgullo al enfundarse con la camisola de los Tomateros de Culiacán; para el nativo de Los Mochis, Sinaloa, la experiencia de jugar con los guindas, es gran motivo de gratitud.

“Muy contento, agradecido con Dios otra vez, por darme la oportunidad de jugar y estar con un gran equipo que es los Tomateros de Culiacán, fueron algunas de las primeras expresiones de Ávila tras su llegada a los entrenamientos previos a la campaña 2021-22.

Algo que además caracterizó el arribo del jugador de cuadro, fue la intensidad que generó en sí mismo, este acontecimiento: “la verdad, ansioso que empiece la temporada para poder jugar y llevar estos colores que la verdad, tienen mucha trayectoria”, expresó.

Ávila viene de ganar el guante de oro, como el mejor tercera base defensivo de la Liga Mexicana del Pacífico, en la temporada 2020-21. Sin embargo, tiene experiencia también como segunda base y shortstop. De hecho, este año con los Diablos Rojos del México, participó en catorce juegos como campocorto.

No obstante, su meta en la caja de bateo, se proyecta hacia las alturas: “siempre he querido, buscado siempre, ganar un campeonato de bateo y qué más, ojalá poder ganarlo con este equipo”, confesó.

El título de bateo, no es algo que haya estado muy lejos de su alcance en el pasado. En la 2013-14 con los Cañeros, promedió .311 y finalizó cuarto de toda la Liga.

A sus 32 años, comenzará a escribir nuevo capítulo en su carrera, con su quinto equipo en la Liga Mexicana del Pacífico. Previamente, fue miembro de los Cañeros, Águilas, Yaquis y Algodoneros.