Algunos sinaloenses se excedieron de positivos y optimistas al creer que este lunes 1 de junio estaríamos listos para salir de casa con toda la normalidad de la que gozábamos hasta los primeros días de marzo pasado. Recordemos que ya pasaron más de dos meses del “Quédate en casa” o la Jornada Nacional de Sana Distancia, que en nuestro país termina con cerca de 10,000 muertos y más de 87 mil casos confirmados de coronavirus.

Tal vez le venga a la memoria la idea que teníamos a finales de marzo de que para el 30 de abril se acabaría el confinamiento y que llegado el momento se extendió 30 días más. Pareciera que ya fue suficiente, ya no aguanta el cuerpo y menos las empresas. Cuando no ha habido opción hemos salido a cumplir con encargos insalvables, y qué bonito se siente andar en la calle, aunque sea un ratito.

El señor Presidente de México no se cansa de decir que “Ya estamos cerca, ya se va a terminar, ya falta poco”. Pues no es así.

Hace un par de días se informó de la situación que guardan las diferentes entidades federativas, ya había quedado claro que los que empezarían entrando a la “Nueva Normalidad” serían “los municipios de la esperanza”, y después los Estados que estuvieran de color naranja, que marca un nivel alto de infección. Pues la realidad nos pegó en la cara. 31 Estados en rojo y solo 1 en naranja, Zacatecas.

El asunto de los semáforos se pone cada vez más complicado. Resulta que el rojo es riesgo extremo; naranja, riesgo alto; amarillo, riesgo medio y verde, riesgo bajo. En ninguno de los casos deja de haber riesgo.

Específicamente en Sinaloa estamos en rojo, así que nada de andarse emocionando, cada semana se va a evaluar y hasta que nos pongan en naranja se cambiará la situación que vivimos actualmente. Además, de todo el país, somos de los Estados con más contagios.

En el mapa de casos confirmados acumulados por entidad federativa estamos entre los 6 Estados con más acumulados. En el mapa de casos confirmados activos estamos entre los primeros 9. Ocupamos el octavo lugar en el caso de casos activos por el número de habitantes. Entre todos los municipios del país, Culiacán ocupa la posición número 10 en casos confirmados.

Por todo lo anterior, de acuerdo a lo declarado por el Gobernador Quirino Ordaz de que se coordinará con la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, y considerando que ningún municipio de nuestro Estado es de “Los de la esperanza”, habrá que pisar el freno.

Hasta no salir del rojo solo se puede tener en funcionamiento las empresas o instalaciones directamente necesarias para atender la emergencia sanitaria, el sector farmacéutico, la manufactura de insumos, equipamiento médico y tecnologías para la atención de la salud; la seguridad pública y la protección ciudadana; los sectores financieros, el de recaudación tributaria, distribución y venta de energéticos, gasolineras y gas, generación y distribución de agua potable, industria de alimentos y bebidas no alcohólicas.

Mercados de alimentos, supermercados, tiendas de autoservicio, abarrotes y venta de alimentos preparados; servicios de transporte de pasajeros y de carga; producción de alimentos, telecomunicaciones y medios de información; servicios privados de emergencia, servicios funerarios, la operación de los programas sociales del gobierno, y las necesarias para la conservación, mantenimiento y reparación de la infraestructura de servicios públicos.

Lo que corresponde en este momento es avanzar en la preparación para cuando nos pongan en naranja. Necesitamos cubre bocas “de los de adeveras”, no de los de la calle; guantes, lentes de protección, los oscuros no son suficientes para el caso, y acostumbrarnos a la cachucha, el sombrero y traer el cabello corto o recogido.

En las empresas se deben implementar los protocolos oficiales por giro que les han estado informando, acondicionar sus espacios, comprar insumos de seguridad y limpieza adecuados; hacer reingeniería para la optimización del uso de sus recursos humanos y mejorar sus sitios web y redes sociales.

Por mientras, los trabajadores del STASE han recibido la noticia que regresarán a trabajar el 15 de junio, pero eso podría cambiar. En la UAS este ciclo escolar se terminará en línea y el inicio del ciclo escolar está programado para el mes de septiembre, si no hay algo que lo impida.

Claro que el riesgo continúa, el regreso a clases, aunque escalonado, podría ser la causa del rebrote tan temido. Para evitarlo tendríamos, de entrada, que reducir los grupos de alumnos a la mitad de estudiantes que tienen actualmente. Hay escuelas que tienen 50 muchachos o más por aula.

A todo eso hay que agregarle el semáforo estatal, en el que 5 municipios están pintados de rojo intenso; Mazatlán, Culiacán, Ahome, Guasave y Salvador Alvarado; que concentran a la mayoría de la población y por ende de las industrias.

Así que no se emocione “ni se deje de preocupar”. Lo que tenemos que hacer es prepararnos para durar otro rato encerraditos y para cuando salgamos hacerlo con seguridad. Eso creo yo.