Pareciera que fue ayer cuando llegaban a San Lázaro y al Paseo de la Reforma los nuevos Diputados Federales y Senadores que con mayoría relativa de MORENA, seguidos de Acción Nacional, prometían una división de poderes y autonomía que nunca se ha visto al momento de la verdad, a la hora de votar. Era el día 1 de septiembre del 2018.

 

Aun cuando algunos como Ramírez Cuellar, Monreal o Delgado se atrevan a “contradecir” a AMLO, basta una “sugerencia, con todo respeto” en la mañanera, para saber que esa propuesta “no pasará”.

Pareciera ayer cuando estaban tomando posesión los 40 Diputados de la LXIII Legislatura del Congreso del Estado de Sinaloa, el 1 de octubre del 2018; 17 de MORENA, que después serían 23 en el papel, hoy en día 22, pero entre 16 y 19 en la realidad.

Pareciera ayer cuando se renovaban los Ayuntamientos de Sinaloa, en especial los de mayor población, entre los que solamente Salvador Alvarado no es gobernado por un candidato de “Junto Haremos Historia”, ya que el priísta Carlo Mario Ortiz ganó la reelección. Pero, Mazatlán, Culiacán, Guasave y Ahome, desde el 1 de noviembre del 2018 se supone que son dirigidos por la izquierda.

Parece que fue ayer cuando Andrés Manuel López Obrador celebraba la victoria y el 1 de diciembre tomaba posesión a su estilo, enfrentando y denostando a Peña Nieto. Que a pesar del escenario adverso, con razón o sin ella, hasta el último momento se mantuvo firme en su postura.

Y es a este Gobierno Federal al que me quiero referir.

A 11 meses de la toma de posesión de la Presidencia de la República, solo puedo pensar en dos formas de ver la manera como hemos sido gobernados: O la presente administración federal morenista no tiene ni pies ni cabeza, o la cuarta transformación es tan radical que se está estirando el tirabolitas para disparar con fuerza el pedazo de cáscara de naranja.

Y es que hay temas en los que mi desconocimiento parece ser tan grande que no alcanzo a razonar como los gurús de la ciencia política tinta.

Un ejemplo es la seguridad pública. Si este año es el que presenta mayor cantidad de hechos violentos, en comparación a los últimos tres sexenios ¿Qué es lo que ven los integrantes del gabinete de seguridad que como “mortal” no puedo comprender?

¿Hasta dónde serán los alcances del señor Durazo y sus compañeros de estrategia que convencen a López Obrador de que vamos muy bien? Lo que quiero no es denostar pero “neta” que no entiendo. No veo por dónde los abrazos podrán más que los balazos.

En el tema económico créame que tampoco me queda claro qué es lo que se busca. Comprendo que la estrategia es acabar con la corrupción y que si no se roban los recursos debe alcanzar para más. El problema es que no veo en dónde se está invirtiendo como para saber si hay o no buen manejo, o si podría existir o no mal uso de los fondos. La pregunta es ¿Cuáles fondos? El subejercicio no es ahorro, es no gastar en lo que está presupuestado.

En materia de impuestos, el caso del agua no sé si es para reír o llorar. Aunque explícitamente el Diputado Mario Delgado manifestó que el Presidente Andrés Manuel está mal informado de lo que es la agricultura comercial, una nueva carga impositiva, por más justa, correcta, necesaria, o como lo quieran llamar; no deja de ser una violación a su promesa, no solo de campaña sino diaria, de que no habría nuevos impuestos. Y los Diputados Federales morenistas no solo no nos defendieron, votaron a favor. Y ahora no dieron rueda de prensa. Como pa´ que.

Pero no quiero caer en la desesperación. Una vez más quiero confiar en que sucederá lo mejor, que la situación de nuestro país mejorará y la 4T será una realidad. Que los desaciertos dados hasta el momento son solo eso: desaciertos. Y no la forma de actuar y de pensar que habremos de sufrir durante seis largos años. Que haya ases bajo la manga, tan bien pensados y calculados que detonen el bienestar para los mexicanos, y que hagan que nuestra nación “florezca como la rosa”. Eso espero yo.

 

P.D. Solo quiero agregar el desconcierto que me causó la “mañanera” de este jueves 31 de octubre. Por más criticado que sea el Presidente Jesús Estrada Ferreiro, y aunque salgan con que no hay punto de comparación y que Andrés Manuel es un ser fuera de este mundo, me pareció ver a JEF contestando a los reporteros que cuestionaban a AMLO. No que me parezca correcto ninguno de los casos. Lo que no comprendo es por qué uno está bien y el otro mal si contestan igual.